Jorge Arroyo Pérez

Hombre de teatro y de mundo, dramaturgo potente, escritor malabarista de las palabras e investigador crítico, quien con agudo humor hurga en la esencia humana y en nuestra historia, reflejándonos como comunidad universal

Poema

La Tea Fulgurante

Incendiado un ángulo de Mesón de Guerra los enemigos quedaron acorralados y al anochecer nuestros soldados invadieron la plaza. No hallando más que a los cobardes agazapados en la iglesia acabaron con ellos.

¡Triunfamos!

Pero por encima de tanta gloria quedó mezclado el doloroso llanto y el triste luto de nuestras familias.

Nunca se terminará de reconocer la valentía y el heroismo de los actos de aquel abril de 1856 ni se apreciará, en toda su magnitud, la tragedia de dolor desgarrado, de sangre y de muerte que trajo a nuestro pueblo.

Pero valió la pena

Y si fuera del caso volver a defender nuestro suelo y nuestra libertad, apartemos temporalmente nuestros útiles y nuestras herramientas y empuñemos la antorcha combativa.

¡Sepamos ser libres no siervos menguados!